Manuel de Falla: Homenaje pour Le Tombeau de Claude Debussy — Generación del 27 (6ª parte)

La puerta del vino, La Alhambra, Granada, España

Manuel de Falla es uno de los compositores más notable de la generación. Este ensayo se trata de Homenaje pour Le Tombeau de Claude Debussy, la única obra que compuso Falla para guitarra, su vínculo con la cultura granadina, y la amistad con el poeta Federico García Lorca, el compositor/guitarrista granadino Ángel Barrios y el compositor francés Claude Debussy.

Las cartas, la amistad y respeto mutuo:

Lorca:

Yo he aprendido del maestro Falla, que además de gran artista es un santo, una ejemplar lección. En muchas ocasiones suele decir: «Los que tenemos este oficio de la música…» Estas humildes y magníficas palabras las oyó de los labios de la pianista Wanda Landowska…  Yo estoy con Falla.  La poesía es como un don. Yo hago mi oficio y cumplo con mis obligaciones.

La poesía, la música, y el arte, cada uno es simplemente un oficio. Un oficio que, al mismo tiempo, es un don, y por eso una exigencia. De ahí su aversión por todo tipo de exhibicionismo.

Lorca apenas tenía 19 años cuando entabló amistad con Falla en quien admiraba no solo su talento sino su calidad humana. Falla era muy estricto con la ética y servía de modelo a joven Lorca.

 

Falla (en una carta a sus amigos):

Si les digo que este poeta y músico es mi amigo, es solo una verdad a medias, porque es también, bajo muchos aspectos, uno de mis discípulos que más estimo, desde todo punto de vista. Es, además, en lo que respecta a la música popular, un excelente colaborador. Cuando Dios quiere que nazca un artista de esta calidad, capaz no solo de asimilar técnicamente aquello necesario a su trabajo, sino de superar el simple oficio de la técnica (este es el caso de García Lorca en sus armonizaciones del folklore español) se comprende la enorme diferencia existente entre lo que es producto de la educación y lo que surge bajo el ingenio de la creación personal, secundada por esta educación.

 

Manuel de Falla: Homenaje pour Le Tombeau de Claude Debussy

El compositor español Manuel de Falla (1876–1946) tuvo varias facetas de estilos de composición desde el nacionalista romántico español, vanguardista hasta el neoclásico, pero casi siempre manteniendo los elementos folklóricos y flamencos como sus recursos más valiosos durante toda la vida profesional.

Dos años después de la muerte de Claude Debussy en 1918, Henri Prunières, un musicólogo francés y fundador/editor de La Revue Musicale encargó a Falla y a otros 6 o 7 compositores homenajear a Debussy. Por otra parte, Miguel Llobet, el célebre guitarrista, discípulo de Tárrega y Casals, también un amigo de Falla, pedía repetidamente a Falla que compusiera algo para guitarra. Así Falla decidió matar dos pájaros de un tiro.

Falla compuso este Homenaje pour Le Tombeau de Claude Debussy durante los años que se mudaba a Granada, con la ayuda de su amigo compositor/guitarrista Ángel Barrios, tras haber vivido en Madrid y París. Barrios le buscó la casa en Granada, le introdujo a los círculos culturales granadinos, y también ayudó con la digitación porque Falla apenas sabía tocar la guitarra.

Según José Rey de la Torre, el ilustre guitarrista cubano, discípulo de Llobet, cuando la composición estaba prácticamente terminada, Falla, Llobet y los intelectuales (artistas y escritores) de Granada se reunieron en la casa de Lorca. Ahí Falla y Llobet se metieron en un cuarto pequeño y trabajaron juntos para el último refinamiento.

Una de las notables características del vanguardia es la omisión de las referencias exactas o literales, conllevando el uso frecuente de las metáforas, simbolismo y deformación.

En este tributo musical, Falla evoca la música sugestiva y sensorial de Debussy a través de las citas de los fragmentos de Soirèe dans Grenade desde Estampes (1930) y La Puerta del Vino desde Préludes Libro II (1913) . Las dos piezas están vinculadas con Granada y están basadas en habanera. Especialmente, la inspiración de la segunda provino de un postal con una imagen de la Puerta de Vino de la Alhambra que le había enviado Falla. Según Falla,  Debussy intenta evocar la calma y la luminosidad en la hora de la siesta en Granada.

 

Puerta del vino, La Alhambra, Granada, España

La Puerta del Vino está considerado como una de las construcciones más antigua de la Alhambra en Granada.

Sorprendentemente, Debussy apenas conocía España, salvo su única y breve visita a San Sebastián (el norte de España). En ambas piezas, Debussy retrata bellamente la atmósfera de Granada que no ha estado nunca, utilizando su conocimiento absoluto de la música española y su brillante intuición.

Según Falla, no había ni un compás que venía prestado del folklore español en esta música, y aún así, la composición entera hasta los detalles más diminutos representa admirablemente lo que es España.

El homenaje cierra con la referencia de Soirèe dans Grenade de Debussy.