Teoría y juego del duende de Federico García Lorca - Generación del 27 (4ª parte)

Federico García Lorca en 1925

Proviniendo del flamenco, el duende es un concepto fundamental para entender el arte español, incluyendo la guitarra española. Este ensayo se trata de buscar la idea del duende en las palabras de Federico García Lorca.

Lorca dio la famosa conferencia llamada Teoría y juego del duende en Buenos Aires en Argentina en 1933. El duende normalmente está asociado con la cultura flamenca, pero Lorca lo define como un concepto artístico universal.

 

Teoría y juego del duende:

Las siguientes tres citas son fragmentos de la conferencia.

La vieja bailarina gitana La Malena exclamó un día oyendo tocar a Brailowsky un fragmento de Bach: “¡Ole! ¡Eso tiene duende!

Y Manuel Torre, el hombre de mayor cultura en la sangre que he conocido, dijo, escuchando al propio Falla su Nocturno del Generalife, esta espléndida frase: ‘Todo lo que tiene sonidos negros tiene duende.

Estos sonidos negros son el misterio, las raíces que se clavan en el limo que todos conocemos, que todos ignoramos, pero de donde nos llega lo que es sustancial en el arte.

Manuel Torre, (Manuel Soto Loreto) fue un cantaor gitano legendario. Aunque era analfabeto tenía una sabiduría profunda de su arte. Lorca dice que el Duende es idéntico a las notas oscuras o la fuerza de la música de Paganini.

 

Sonidos negros dijo el hombre popular de España y coincidió con Goethe, que hace la definición del duende al hablar de Paganini, diciendo: “Poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica

El color negro (o a veces oscuro) es uno de los símbolos favoritos de Lorca que significa el duende. En la poesía Las seis cuerdas, Lorca describe el cuerpo de la guitarra como 'negro
aljibe de madera' (leer el ensayo anterior: Federico García Lorca y la guitarra - Generación del 27 (3ª parte).

 

Ángel y musa vienen de fuera; el ángel da luces y la musa da formas (Hesíodo aprendió de ellas). Pan de oro o pliegue de túnicas, el poeta recibe normas en su bosquecillo de laureles. En cambio, al duende hay que despertarlo en las últimas habitaciones de la sangre.

Igual que otros muchos artistas, Lorca se basa profundamente en la cultura griega, al mismo tiempo es vanguardista y necesita renovar el arte. Es interesante ver que Lorca atribuye nuevos papeles al Ángel y la Musa que se alejan de lo convencional como resultado de su nueva interpretación. Ahora el Ángel simboliza la gracia y la inspiración (de la poesía de Garcilaso), la Musa es la inteligencia (de la poesía de Góngora), y el duende viene de dentro. Según Marie Laffranque, la experta en Lorca, el duende es el dolor mismo, la conciencia hiriente y no resignada, de mal o de la desgracia.

 

el duende no llega si no ve posibilidad de muerte

Ángel y musa se escapan con violín o compás, y el duende hiere, y en la curación de esta herida, que no se cierra nunca, está lo insólito, lo inventado de la obra de un hombre

En el proceso de revelar la realidad profunda a través de la poesía, Lorca siempre rechazó cualquier estética realista que se opusiera a la idea de la “interpretación”, porque la referencia literal a la realidad claramente no era suficiente para la poesía, y necesitaba la ayuda de metáforas para simbolizar e interpretarla. El duende, por su carácter mortal, hace que las artes estén unidas para comunicarse más fácilmente, de ese modo la poesía se convierte en algo trascendental.

 

La virtud mágica del poema consiste en estar siempre enduendado para bautizar con agua oscura a todos los que lo miran, porque con duende es más fácil amar, comprender, y es seguro ser amado, ser comprendido, y esta lucha por la expresión y por la comunicación de la expresión adquiere a veces, en poesía, caracteres mortales

 

Como indican las citas, el duende no tiene nada que ver con la clase social ni nacionalidad ni educación. Tampoco se puede adquirirlo estudiando o entrenándose. Es algo muy humano que tal vez corra en nuestra sangre, pero que apenas se despierta. Según Lorca, el arte auténtico solo sucede cuando se reúnen los tres elementos: la sabiduría, la inspiración, y el duende.

 

Para terminar, cito un fragmento del prólogo desde Impresiones y paisajes (1918) que nos da una idea clara de su estética. Lorca escribió esta obra just después de renunciar su vacación musical y dedica esta obra a su profesor de música Antonio Segura Masa (Leer el ensayo anterior).

La poesía existe en todas las cosas, en lo feo, en lo hermoso, en lo repugnante: lo difícil es saberla descubrir, despertar los lagos profundos del alma. Lo admirable de un espíritu está en recibir una emoción e interpretarla de muchas maneras, todas distintas y contrarias.

Imagen: Cortesía de la Fundación Federico García Lorca