Heitor Villa-Lobos: Chôros No.1

Heitor Villa-Lobos: Chôros No.1

Heitor Villa-Lobos compuso ‘Chôros No. 1’ en 1920 en Río de Janeiro y fue publicado originalmente bajo el título de ‘Chôro típico’, luego ‘Chôro típico brasileiro’. Más tarde, esta pieza fue incorporada en una colección de 14 choros llamada ‘Chôros’ siendo la primera pieza. Este ‘No. 1’ es la única obra para guitarra sola de la serie y representa el ambiente más típico del choro urbano. 

Como ‘chôros’ es el plural del sustantivo ‘chôro’, en teoría, la pieza debería llamarse ‘Chôro No. 1’. Pero el uso de ‘Chôros’ en el plural para el título de una pieza singular está aceptado universalmente. P. ej. ‘Chôros No. 1’, Chôros No. 2’, etc.

Se podría decir que las ediciones publicadas por la editorial francesa Max Eschig bajo el título de ‘CHÔROS (Nº.1)’ o ‘Chôros—No. 1’ serían las versiones de esta pieza más extendidas mundialmente. La intención de estos deletreos ambiguos podría haber sido ‘Obra Nº.1 de la colección Chôros’. En este artículo, voy a continuar con el título convencional para evitar confusiones.

 

Choro

En aquellos tiempos en Brasil, la fusión de los diversos estílos musicales, como por ejemplo, los europeos (Waltz, Mazurka, Polka, Schottische, Tango, Fado, etc.), afrobrasileños (Lundu, Batuque), afroestadounidense (Ragtime) y brasileños (Samba, Maxixe), estaba de moda en la cultura popular. Así mismo, podría decirse que Villa-Lobos siguió este movimiento de fusión cultural dentro de la tradición de la música clásica con la que creció, consiguiendo crear su propia identidad como un ‘compositor brasileño’ quien presenta orgullosamente la ‘música clásica brasileña’ al mundo.

El ‘choro’ es un género musical un poco confuso. Se dice que el término ‘choro’ viene del verbo ‘chorar (llorar)’ en portugués, por lo tanto sería una versión brasileña de ‘lamento’, equivalente al ‘Fado’ de Portugal, el ‘Flamenco’ de España, o ‘Blues’ de EE.UU. Pero, sorprendentemente, la gran mayoría de los choros incluyendo este No. 1 por Villa-Lobos nos dan una impresión de un carácter muy opuesto. El tiempo binario que es rápido, enérgico y alegre: las melodías rítmicamente complejas con muchas síncopas, casi como si estuviera intentando engañar a los oídos del oyente, junto con el acompañamiento que a menudo contiene una especie del contrapunto (contracanto).

El ‘choro’ fue desarrollado como música de improvisación a través de las actuaciones en grupos (bandas sonoras, orquestas) especialmente en los bares y los lugares de baile, al igual que el Jazz. Por las circunstancias, poniendo más énfasis en el aspecto del baile, es posible que la música triste para ‘chorar’ iba transformándose gradualmente en la música rítmica y alegre en este Brasil urbano tan vivo.

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